miércoles, 16 de mayo de 2007

La vida vino al revés

¿No creen que es así? Pasamos toda la infancia cómodos en una cuna, llorando, riendo y jugando sin saber la que nos espera. El jardín de infantes, la primaria, la ternura de jugar con plastilina, pegar papelitos y correr en los recreos. Y no se aprecia en el momento, porque no sabemos las que nos espera. Secundaria al fin.... añoramos entonces las épocas en donde la tarea escolar consistía en armar el castillo más alto con los bloques que le robamos al compañerito (para luego desarmarlo y tirarnos con los bloquecitos por la cabeza), mientras puteamos a la profesora de Lengua porque hay que leer el Martín Fierro (porque a alguien se le ocurrió que es icono de la literatura argentina ) y a la de matemática con sus logaritmos y funciones cuadráticas. Todo esto, hasta que llega un momento en el último año en que caemos: ES EL ÚLTIMO AÑO!! Sip, la temida facultad esta cerca, y nos pasamos la secundaria quejándonos. De repente, y a dos meses de terminar las clases, todo el curso se vuelve el grupo mas amigo de la escuela. Y mientras, algún profesor maldito y resentido se la pasa atormentándonos sobre la pesadilla de la facultad y como vamos a extrañar todo (sip, hay de esos, y muchos). Finalmente, la secundaria se acaba y llega el momento de la facultad (previo: joda recepción, lagrimas, maldito calvario de elegir carrera y que cuernos queremos hacer con el resto de la vida, y/o viaje de egresados, y los malditos exámenes de ingreso, diseñados para filtrar y espantar estudiantes). Parciales, trabajos prácticos, exámenes finales, cursado, comisiones de cientos de personas..... Entonces ahí extrañamos la secundaria, el Martín Fierro y los logaritmos, la plastilina y las rondas con canción para ir al baño.... incluso llorar en la cuna, aunque no nos acordemos.
Después del largo martirio de la facultad, logramos recibirnos (o por lo menos es eso lo que prometen...). Y llega el momento de conseguir laburo. JA! Tonto! Añoras entonces la facultad.... pensamos en qué carrerita me puedo hacer, como para seguir estudiando... Rondas de entrevistas, repartimos CVs hasta en los baños públicos, hacemos las mil y una con tal de conseguir alguna fuente mínima de ingreso (además, para pagarse el departamento, porque desde que nacimos nuestros padres tienen la tierna ilusión de la llegada del día en que tenemos la suficiente plata como para mantenernos solos...). Y conseguimos trabajo... la remamos, la remamos, hacendemos... o bajamos. Y, para no perder la costumbre, nos quejamos. Nos quejamos añorando esos bellos días en donde solo había que estudiar, donde no tenia que correr de un lado a otro y pelearme con el jefe.... Esos días de hora libre en la secu... la emoción de aprenderse el abecedario entero en los primeros años de la primaria (en serio, alguien recuerda eso? Que gloria aquellos pequeños logros!! Cuando atarse los cordones de las zapatillas solo era tema de comentario de tu mamá durante un mes...) Y cuando quejarse recordando el pasado no es suficiente, nos quejamos mientras esperamos el fabulantastico día en que llegue la jubilación. Claro, este país es una porquería, y a menos que hayas sido un político o hayas choreado lindo (o sea, idem), vamos a cobrar una jubilación miserable. Entonces uno recuerda cuando decía que quería jubilarse para tener tiempo y aprovechar las cosas... Resulta que con los problemas del corazón no podes hacer salto Bungi, el viaje a Grecia te lo deberás de por vida porque la jubilación no te alcanza... Y si logramos casarnos y tener familia, nuestros queridos hijos nos arrojaran en un geriátrico, en donde conversaremos con otros tantos ancianos sobre la maravilla de nuestra época, mientras criticamos a los jóvenes –los atormentamos- y les decimos: “En mis tiempos yo no.....”. Obvio, a estas alturas sentimos que la vida se paso volando, y cuando finalmente tenemos tiempo para hacer todo lo que queremos, no podemos porque estamos demasiado viejos, la plata no alcanza, y esta el pequeño detalle que si caminas demasiado rápido podes morir..... Hasta que finalmente, un día, morimos. Y ahí quien sabe.....
¿Ven? La vida vino al revés.. .deberíamos nacer viejos para luego ir disfrutando cada momento mas y mas, hasta morir en la panza de nuestra madre... Un texto muy conocido de Quino –genio argentino- cierra esta idea:

LA VIDA DEBERIA SER AL REVES !

Se debería empezar muriendo y así ese trauma esta superado.
Luego te despiertas en una Residencia mejorando día a día.
Después te echan de la Residencia porque estas bien y lo
primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.
Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para
disfrutar del retiro de la vida laboral.
Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo,
no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún
tipo de obligacion, hasta que seas bebé.
Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo,
con calefacción central, room service, etc. etc.
Y al final abandonas este mundo en un orgasmo!



Y corto acá, porque la vida se me va...






6 comentarios:

Anónimo dijo...

copadoooo!

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

No sé dónde escuché o leí una historia similar de que mejor hubiese sido vivir la vida a la inversa. Y por más que queremos valorar el tiempo, nunca lo hacemos a plenitud pese a las maravillas que nos pintan algunos comerciales.

Saludos cordiales y bienvenido a la Blogósfera.

Natalia80 dijo...

Lo prometido es deuda, gente! Acá estoy dejando mi comentartio. ;) Muy buen blog y buenísima la nota! Sisi, la vida tendría que ser al revés!!!! :P

Sigan así!!!!

Manu dijo...

Buenisimo el texto! Me divertí mucho leyéndolo y es tan cierto! Debería ser al revés! Sería mucho más fácil!

"Y conseguimos trabajo... la remamos, la remamos, hacendemos... o bajamos."

PD: Perdón q no pueda evitarlo :D pero es "ascendemos".

Anónimo dijo...

Eso si que es verdad, estaria genial poder jugar todo el dia en los tiempos finales de nuestra vida.

viky_z dijo...

¡¡See!! Siempre me pregunté a mí misma cómo sería la vida si fuese todo al revés, así como decía la frase al final de la columna. 0_o
¡No se mueran todavía! XD Chausis.